BIEN POR SPECOLA
La decisión estadounidense de capturar a Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 invita a reflexionar sobre la distinción entre juicios morales y prudenciales en la doctrina católica. Los juicios morales se refieren a acciones intrínsecamente correctas o incorrectas, como la defensa de la vida y la dignidad humanas frente a la opresión y la cultura de la muerte. En este caso, enfrentarse a un régimen narcoterrorista que persigue a la Iglesia, facilita el narcotráfico y apoya el terrorismo se alinea con el imperativo moral de proteger a los inocentes y defender la justicia. Los juicios prudenciales implican la aplicación práctica de estos principios: evaluar el momento oportuno, los medios y las posibles consecuencias de una acción. Si bien el diálogo y la negociación pacífica tienen su lugar en la resolución de conflictos, llega un momento en que la democracia debe prevalecer para salvar vidas y preservar el cristianismo. Las conversaciones interminables con tiranos impenitentes como Maduro, que explotan estos procesos para consolidar el poder, solo prolongan el sufrimiento y permiten que florezca la cultura de la muerte. La intervención demuestra que la acción decidida, basada en la fe y la justicia, a veces es necesaria para romper las cadenas de la opresión y salvaguardar la misión de la Iglesia(en Infovaticana)NOTA
No creo en la democracia moderna,sino en la tradicional.( ver artículo del Padre Meinvielle en a la derecha.com.ar)